viernes, 8 de marzo de 2013

Balneario Guajardo...


Vamos a trasladarnos a 2007.

Un fin de semana de relax en un balneario de Alhama de Aragón llamado Termas Pallares (muy recomendable y el cuál me publicó unas fotos de sus instalaciones que podéis ver en el siguiente enlace: http://www.termaspallares.com/blog/?p=807 )

Por aquel entonces, llevaba la cámara a todos los viajes (por suerte) y no me costaba tanto como hoy cargar con ella en cualquier salida…aunque sólo fuera para ir a comer un bocadillo en el pueblo…

Coges la calle principal, vas a la vera de un edificio enorme con pinta de abandonado y llegas justo a la altura de una puerta, cruzada por un tablón, que sin querer te está invitando a entrar…y qué puedes hacer??? Pues dejar a tu acompañante vigilando en la puerta y aceptar la invitación!!!
 
Una vez dentro, tienes esa sensación tan peculiar que te embarga cuando entras en cualquier lugar abandonado…viajas en el tiempo, a otra época…

Pasillos con claraboyas en el techo que le dan al ambiente una luz increíble…
 
Varias salas donde debían estar las pilas de baño…
 
(por desgracia aquí, aún no había descubierto lo que se puede hacer con una larga exposición)

Más pasillos…
 
Y la sorpresa llega cuando al cruzar la puerta, me doy de bruces con ésta especie de fuente a la que en el momento me fue imposible darle una utilidad, pero que buscando información sobre el lugar, he encontrado que era una cascada de inhalaciones…
 
Sólo pude disfrutar de la planta baja del edificio, ya que estaba en rehabilitación y no encontré forma de subir a las tres plantas superiores, aunque por lo que se podía ver desde fuera, se habían convertido en un espacio diáfano y sin interés…
 
El edificio fue construido en 1875 y desde mi entrada hasta hoy, han pasado 6 años, así que quiero pensar, que habrán terminado la reforma y ahora mismo estará a pleno rendimiento…evitaros el viaje a no ser que queráis disfrutar de un fin de semana en remojo!!!

martes, 20 de noviembre de 2012

Belchite (analógico)...

“Pueblo viejo de Belchite, ya no te rondarán zagales, ya no se oirán las jotas que cantaban nuestros padres”… 
Efectivamente, zagales ya no le rondarán, pero no le faltarán los domingueros ni los cazafantasmas…y es que, eso es lo que te encuentras cuando llegas éste lugar: una pareja en el “parking improvisado” brindando con dos copas de cava…y lo que dejas al caer la noche: un campamento bien organizado con una colección de cacharros indefinibles para mi…
Muchas son las historias que se cuentan de Belchite y amplio es su pasado, pero para descubrir todo eso lo único que tienes que hacer es una búsqueda en Google…yo lo que quiero, es contar mi experiencia personal de éste viaje…
Estoy acostumbrada a visitar lugares abandonados y creo que a parte del aporte fotográfico que te ofrecen, lo que más me engancha de estos sitios es su soledad, la cantidad de historias que te cuentan al recorrerlos, las imágenes de tiempos pasados que tu mente se empeña en recrear a cada paso…
En este sentido, Belchite me decepcionó un poco…es difícil sentirse sólo en lo que a mi manera de ver, se ha convertido en un parque de atracciones para familias, jubilados y extranjeros…
Quizá la decepción se deba a que, como pasa con algunas películas cuando ves el trailler, te esperas una obra maestra y después te decepciona, porque con la información que tenías (que en este caso por desgracia era mucha) has imaginado algo y la realidad se queda un poco lejos de tu idea…
Aun así, cuando tienes un momento para ti…cuando encuentras un sótano de difícil acceso, te cuelas en el, sientes el frío que te envuelve y dejas de escuchar el murmullo continuo de sus visitantes, puedes llegar a sentir como el lugar se apodera de ti…
Sus calles, siguen teniendo el encanto de tiempos pasados (cuando consigues verlas por un segundos sin niños corriendo)…
Como en todos los pueblos, en este también había un cementerio, ese punto era mi favorito en esta visita…y aquí llegó la segunda decepción…
A el se accede por una escalinata en curva que subí como una niña ilusionada pero al llegar arriba, no había tumbas, ni nichos, ni nada que se asemejara a un cementerio, salvo las flores secas…sólo era un “recuerdo a las víctimas” de hormigón, frío…
Terminamos nuestra visita, en la Iglesia del Convento de San Agustín…rodeados por un tour de los muchos que había y sin quererlo buscando el misil que estaba en la torre, que no había estallado y que se veía perfectamente (todos lo veían menos nosotros, supongo que será como los fantasmas…alguno vi yo por allí, pero muy de carne y hueso)
Fue un bonito viaje por muchas otras cosas, fue una celebración de Halloween especial y diferente, mi primer abandono analógico y me ayudo a tachar una cosa más de mi lista de cosas pendientes…

viernes, 7 de septiembre de 2012

El Invernadero...


De la manera más tonta, así encontré esta localización.

En principio íbamos a coger mochila y bocata e íbamos a ir directamente a investigar, pero como la información no estaba actualizada ni venía  de ningún conocido, decidimos montarnos un plan B para intentar aprovechar el viaje en caso de que el lugar ya no existiera o fuera inaccesible.

Así que, adelantamos el horario de la visita y nos pegamos un festival gastronómico en un pueblecito de la sierra.

Antes de comer, intentamos localizar el lugar en cuestión. Google maps en mano (con su margen de error a la hora de situarte) pensamos que el lugar había pasado a ser un descampado y una casita unipersonal habitada por un viejecito enternecedor, pero nos equivocamos…Volviendo al punto de partida y desandando el camino andado, sólo hizo falta girar un poco la cabeza para que el reflejo de los pocos cristales que sobreviven en la nave que esta situada más cerca de la carretera, nos deslumbrara!!! Ahí estaba!!! Y sólo nos separaba de él un muro de piedra que no nos llegaba ni a la altura de las rodillas.

El problema, que la única entrada “accesible” estaba a una acera de separación de la carretera. Que al otro lado de esa carretera, había casas y que en el lateral izquierdo de la finca, había una urbanización…y precisamente, la urbanización fue lo que causó el problema…

Después de comer, cogimos nuestras mochilas y tras esperar a que pasaran 5 o 6 coches y un par de transeúntes, “saltamos” el muro y entramos en el invernadero…

Al principio, con mucho cuidado de no ser vistos…haciendo fotos sólo dentro de las naves e intentando pasar desapercibidos…pero no estábamos dispuestos a desaprovechar el juego que pueden dar unos cristales rotos y… de alguna manera, teníamos que pasar de nave a nave y la única forma era exponernos a los ojos de los habitantes de la urbanización…

6 naves, todas iguales, pero…tan diferentes entre ellas…
A destacar:

La primera, la que está de cara a la galería y que por ese motivo, conserva pocos cristales intactos…Creo que nuestro subconsciente nos alertó y en ningún momento nos planteamos entrar allí…Cuando el techo está repleto de cristales a modo de guillotina, no hay que llegar a ningún tipo de acuerdo…
La segunda, la tercera y la cuarta, con nada destacable o TODO lo destacable que puede tener un lugar así...
 
 
 
 
La quinta, invadida por la vegetación…imposible acceder a ella más de un metro…
En la sexta, se conservaba una bombilla incandescente (dentro de poco, esto será una reliquia retro…) y era en la única nave, en al que había algún grafiti…el resto, en este sentido, estaba  intacto…
 
Y en la sexta, es donde apareció el problema, una hora después de entrar…con forma de dominguero pijo (propietario de pisito en urbanización), con bañador, polo y putos náuticos y con nada mejor que hacer que venir a echarnos amablemente, preguntándonos si “buscáis algo???”…Es evidente que no…dos personas, tirando fotos a diestro y siniestro... esa no es la actitud de estar buscando nada, es la actitud de haber encontrado algo!!! Pero el hombre se declaro propietario de la propiedad (valga la redundancia) y se manifestó tan (desinteresadamente) preocupado por nuestra seguridad (-en caso de que os pase algo, nosotros (la propiedad privada de la urbanización…jajaja) seríamos los responsables… nos dijo)…que nos convenció para salir de allí…
 
Bueno, en verdad no se si fue eso o que en mi tarjeta apenas quedaba hueco para 10 fotos más…mi carrete estaba a 4 fotos de ser terminado y si no nos íbamos por las buenas, íbamos a tener que salir por las malas unos minutos más tarde, así que, fin de la excursión!!!