viernes, 17 de abril de 2009

Viajeros al tren...

Hace demasiado tiempo, que el abandono se coló en mi vida.

Recuerdo, que ya de niña, me llamaban la atención esta clase de lugares. Podía pasar horas mirándolos e imaginando que podría haber en su interior.

Mi familia y yo, teníamos una casa a orillas de un pantano. En la construcción del pantano, arrasaron con un pueblo que había en la zona. Contaban los lugareños que la ermita que había sobre la colina de la montaña, estaba hecha con las piedras que habían formado la antigua, pero lo cierto, es que cuando el nivel del agua bajaba, asomaba un campanario. A mí, me encantaba imaginar, que podría haber debajo del agua. Cuál sería el aspecto de ese pueblo, desolado, hundido, comido por el agua.

Cuando mis padres decidieron cambiar campo por playa, el edificio que estaba frente a nuestro apartamento, estaba abandonado, tapiado y esperando un comprador. Por las noches, me encantaba sentarme en la terraza y observar la oscuridad que inundaba las habitaciones de esa gran mole de cemento.

Entonces sólo era una chiquilla asustadiza que inventaba miles de historias en su imaginación.

Ahora, aficionada a la fotografía, con el tiempo y la suerte de haber conocido a
http://abandonalia.blogspot.com/ he hecho realidad mi sueño y tengo una modesta colección de lugares, abandonados a su suerte.

Y aquí empieza la historia...

En un apeadero de tren, cercano a un hotel también abandonado.

El hotel lo descubrí durante un viaje. Ese es el "peligro" que tiene esta afición extraña y es que tus ojos se van sin querer hacía los márgenes de la carretera buscando lugares...vacíos...desolados...
Le comenté a Abandonalia que iba a hacer una sesión de fotos al hotel y él me comentó que cerca se encontraba este lugar...



Llevo dos años y medio, entrando en estos sitios y creo que este, ha sido el que más me ha impresionado.
Después de pasar todo el día en el hotel, con la historia confusa de una niña muerta, está claro que iba sugestionada.
Además, generalmente, no encuentras indicios de vida en los lugares, no encuentras colchones y mucho menos "camas hechas". Creo que eso es lo que me llevó a sentir esa sensación de "miedo" o respeto a este lugar.


En el suelo, todo amontonado, tirado, desordenado, pero sin embargo, en las repisas, los platos y los vasos estaba perfectamente ordenados. Las habitaciones estaban en penumbra y con el pequeño resplandor que entraba por las ventanas y el centelleo del flash, sobre las camas, cualquier bulto podía hacer volar tú imaginación.
Era como si en cualquier momento, una persona anciana, con síndrome de diógenes, pudiera aparecer para recriminarte qué hacías metido en su casa.

Nos hubiera encantado pasar las horas muertas recopilando información del lugar, indagando entre sus calendarios, revistas, frascos y demás, pero era tarde y la "sensación" no nos abandonaba...no me abandonaba...

7 comentarios:

  1. es sencillamente genial esta afición tuya. Por demás interesante a mi persona al menos, me encanta.
    Es realmente raro ese lugar, sería totalmente indescriptible sin estas fotos, por más texto que lo respalde.


    demonew

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  2. He estado visitando y fotografiando unas cuantas casas de estas y tambien se lo que se siente... Alguna vez te saltó una rata enorme?
    Un dia lluvioso salía de una y me topé con una chica guapísima en la puerta, me di un susto de muerte, y detras aparece su novio con una linterna gigante y me dice "me parece que estamos por lo mismo" ja ja jaja pero ellos estaban super tranquilos, sin miedo.

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  3. desde uruguay, saludos, adelante con el blog, es brillante.

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  4. Lo cierto es que cada imágen que han tomado es una verdadera obra de arte.

    Además, buena ortografía, redacción... celebro la educación que tienen, no como algunos descerebrados que encuentran estas joyas y las destruyen.

    Me da pensar que son jóvenes de 20 a 30 años.

    Yo, como hombre nacido en 1959, quiero felicitar a sus padres por haberles inculcado ese espíritu de curiosidad y conservacionismo.

    De niño, también me metía en las casas abandonadas alla por 1968, pero por grandísima desgracia no tenía a mano una cámara.

    He rescatado colecciones de discos de "pasta", y algunos albums de fotos familiares.

    No debe de haber objeto mas abandonado que un álbum familiar...

    Ya no existen en mi país las casa abandonadas.

    Por obra y gracia de erradas políticas económicas, estas casas se han convertido en refugio de los "sin techo" pero también son pefectas para el narcotráfico y demás desgracias humanas.

    Bueno, para finalizar, darles las gracias por el trabajo que se han tomado de compartir estas vivencias.

    Hacia el 6 de enero de 2010, los invito a conocer mi ciudad, Corrientes, a través de la transmisión en vivo de nuestro máximo evento cultural, la "Fiesta Nacional del Chamamé" que la podrán ver a través de www.teatrovera.gob.ar

    ¡Sigan adelante!

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  5. Yo también comparto esta afición, aunque a un nivel más modesto, y también me acojono cuando entro en algún lugar supuestamente "abandonado" y me encuentro con colchones, calzado, ropa, etc. Cosa que ocurre casi siempre. Yo procuro no adentrarme demasiado en las salas que contienen estos enseres, por si acaso, y centrarme en el resto del lugar. Supongo que sus moradores no deben tener menos miedo que yo si se han percatado de mi presencia y preferirán permanecer escondidos...

    Te invito a visitar mi pequeña colección de "lugares abandonados" en mi blog:

    http://atuaire-ingelmo.blogspot.com

    Un saludo,

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  6. ¡Exelente registro y un material fotografico muy poètico¡
    Te felicito

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  7. Felicidades excelentes fotos, y como muy bien dices cuando vas por la carretera es como si llebaras 100 ojos mirando a todas partes, un beso y felicidades.

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