miércoles, 20 de mayo de 2009

Cementerio de locomotoras (Bélgica)…

Supongo que a quién le digas que te vas a Bélgica a visitar lugares abandonados, pensará que estás mal de la cabeza.

También supongo, que suena raro, que te pregunten que te ha parecido Bruselas y que no puedas contestar a la pregunta, por que ni siquiera la has pisado. Pero si tú disfrutas empapándote del arte de las ciudades, yo disfruto empapándome del “arte” de los abandonos en las ciudades.

Y aquí empieza mí viaje…

Una excavadora en la puerta, nos dio la bienvenida y nos hizo buscar una puerta trasera por la que poder entrar.

Un hangar, enorme…

50 bellezas abandonadas, llamadas Atlas, Córdoba, Bolero…
El paso del tiempo, ha maquillado sus entrañas…

El polvo, las telas de araña, la vegetación han invadido su espacio…

Stewie está hablando con un operario, pero no parece que ponga ningún problema a que 5 “locos” anden merodeando a su alrededor…

Las cabinas, intactas...cristales, enteros, espejos sin romper...

En el exterior, multitud de vías escondidas entre la maleza...

El hangar, constaba de varias estancias en las cuales, la pintura colgaba de las paredes, como si se hubiera derretido. Sólo encontré una habitación en la cuál había un graffiti y evidentes signos de "club social"...

Una visita llena de sensaciones, un lugar encantador y una suerte que los Belgas no sean tan destroyer como nosotros...


Gracias a mis compañeros de viaje, por hacer esto posible:



Y a ti, que pasabas por ahí en todo momento...