Antes de que empieces a leer esta entrada, te pongo sobre aviso: es cutre, las fotos son pocas y malas y el sitio deja mucho que desear, pero sentimentalmente tiene mucho valor para mí…
Es uno de esos sitios que conociste cuando aún tenían “vida”.
Como ya comenté en la primera entrada de este blog, cuando era pequeña mis padres tenían un chalet en la zona de Guadalajara, junto al pantano de Entrepeñas.
Por suerte para mi, mi padre era aficionado a la navegación y teníamos una barquita con la que paseábamos por el embalse.
Esta gasolinera estaba en la montaña, lógicamente al lado de la carretera y cuando el pantano estaba lleno, podías acercarte a ella con la barca y subir mediante unas escaleras a llenar un bidón de gasolina.
En 2006 me dio un ataque de nostalgia de esos típicos que suelen darme y tuve la necesidad de alquilar una casa rural por la zona, para poder recorrer todos esos lugares que cuando era niña me habían hecho pasar tan buenos ratos.
Bajando del pueblo en el que estaba alojada hacía el lugar donde teníamos el chalet, me topé con ella, en este estado…
Yo he avisado y el que avisa no es traidor. La entrada es corta (porque no da para mucho más), las fotos malas, pero el sitio, por los recuerdos, merecía tener un espacio (aunque pequeñito) en mi blog.
Los abandonos que has conocido “vivos” se te clavan y te hacen recordar multitud de momentos bonitos…





me gustaría hablar contigo de varios aspectos relacionados con las fotos, técnicas, lugares, próximas quedadas, si puedes mandarme un mail a xavigalindo@gmail.com y hablamos un poco...
ResponderSuprimirmuchas gracias por adelantado y felicidades por las imágenes!