jueves, 1 de marzo de 2012

La Cárcel de Carabanchel...


La cárcel de Carabanchel me acompañó durante muchos años…

Cuando estaba en activo, desde la casa de mis padres podías oír las sirenas que mandaban a los presos al patio y los gritos de los mismos...

Durante los diez años que estuvo abandonada, su silueta impresionaba cuando ibas a dar un paseo por el parque...

Siempre me llamó la atención aquella mole de ladrillos, siempre tuve ganas de perderme en su interior…

Hace unos años, se me presentó la oportunidad de entrar y no lo pensé dos veces…
 Acompañada por mi cámara e intentando dejar a un lado mi vértigo (con la ayuda de algún empujón en el culo), salté la valla y cumplí uno de mis sueños…
Sentir, escuchar, descubrir, indagar, observar, pasear, imaginar, disfrutar…
Hubo más visitas…pero ninguna como la primera…por la impresión que causa esa primera vez, por las sorpresas que te esperan tras las esquinas, por que aún podías disfrutar de las puertas y las literas (cosas que poco a poco los “piratas del metal” fueron haciendo desaparecer hasta dejar sólo el esqueleto de la cárcel), disfrutar de los jodidos VHS tirados por el suelo del “Videoclub” o los “calendarios de camionero” decorando algunas celdas, porque nos acompañó una lluvia intensa y su sonido en la zona de la cúpula es algo que aún recuerdo…

Hoy, ya no está…
Tuve la suerte (o la desgracia) de presenciar parte de la demolición de la misma (a traición), en uno de mis paseos por el parque con mi perra…
En ese momento, tuve un sentimiento de vacío imposible de explicar…

Hoy sólo queda un desolado descampado...

En mi recuerdo, sigue viva y os llevo de la mano a recorrerla por mis fotos...
 
Sin duda, una de las entradas que más me ha marcado y que más me ha aportado...

Más fotos aquí...